viernes, 7 de agosto de 2009

Haciendo camino




Ha sido una de las vivencias mejores de mi vida. Inigualable. Han sido ciento y largos kilómetros uniendo Tui y Santiago de Compostela. Ciento cincuenta kilómetros de aprendizaje sobre, de mejora, de conocer, de descubrir, de sufrir, de sudar, de desvanecerme en algún momento. Pero una experiencia preciosa.Conocer gente y formas distintas de vivir y pensar, con filosofías admirables. Va por ti Juan.

Flota en el ambiente, una palabra. Solidaridad y compañerismo. Con tu compañero de viaje, y con todo aquel con el que te cruzas. Se cruzán palabras de ánimo. "Buen camino", "Ánimo valientes". Conocer, hablar, saber de donde viene cada uno, saber donde va a parar a hacer noche.

Lleva 7 años sin subirme a una bicicleta, mi estado físico, bastante abandonado, por no decir del todo. Pero pese a eso, descubrí en este viaje, que las ganas y el querer pueden contra todo. Contra la misma condición física, siendo de partida completamente adversa y un handicap. Pero ahi estaba el deseo, las ganas de superación, la constancia, para recordame que en cada pedalada, quedaba menos y que haber llegado hasta el punto en el que me encontraba, había sido un esfuerzo, y abandonar, sería tirar por tierra las ilusiones, las metas y los deseos. Soy un hombre principios, fiel a los mismo. Y cuando empecé dije que no me rendiría a no ser que mi cuerpo lo hiciera. El lema de salida era "Champán o suero". Y resultó champán.

Los últimos 4 minutos de pedaleo, ya en el centro de Santiago, mi cara esbozaba una sonrísa tallada en mi cara. Las flaquezas, desaparecieron dejando paso a un hormigueo y una sensación de victoria. Puede parecer exagerado, pero esta fue la realidad y lso que me vieron la cara sabían lo que sentía en ese momento.

Gracias a Manu, por tirar de mi con palabras de ánimo cuando hicieron falta ("¡¡vamos Chete, dale ahi!!). Gracias a todos los que nos cruzamos por su apoyo moral. Gracias a mis padres y mi hermana, que sabían que iba a llegar aunque dijeran lo contario. Gracias a Mickey (Símbolo de que la magia, si existe para mi).

Al final... Mickey y yo, nos sentamos en la puerta de la catedral.



Ignacio Lopez 2009
(Si se quiere, se puede hacer lo que quiera uno y se proponga. hacen falta ganas e ilusion solamente)

2 comentarios:

MandarinaAlizarina dijo...

Qué bonito! Aunque con tu fuerza, me sorprende que esto no lo hayas hecho hasta ahora.

Beso

Anónimo dijo...

As mismas sensacións tiven os 3 dias nos que fun de Sarria a Santiago.

Sempre hai un antes e un despois

Pegha