Desgraciadamente, uno vive más de sus errores que de sus virtudes. Ayer me equivoqué al decir algo que no siento, que no pienso y que dije impulsivamente. Hoy lamento haberlo dicho. No se como si no por qué salió, ni porque no pasó por mi cabeza antes. Solo quiero el perdón, solo quiero que se me valoro por lo que soy y no por lo que dije, porque alguna vez en la vida todos decimos algo que no pensamos, que no queremos, que no entra dentro de nuestros planes, ni el decirlo ni el hacerlo. Quiero que no se me tenga en cuenta nada de lo dicho, porque la naturaleza es bien distinta y bien alejada de ese concepto.
Haré caso a tus peticiones, a tus plegarias y no diré nada más al respecto. Solo lo siento,porque no quiero estropear nada más de lo que ya lo está.
Lo lamento profundamente, lamento que mi boca vaya aveces más rápida que mi cerebro o que mi corazón...
Solo espero que sepas y quieras perdonarme, el resto, se verá cuando se tenga que ver si algún día tiene que serlo.
Ignacio López 2009
(Cállate, si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio)
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