jueves, 9 de agosto de 2007

Nunca es tarde

Tras mucho tiempo decido volver a teclear en este oscuro y tenebroso lugar, alejado de la mano de el que manda y gobierna, si es así claro. Los motivos, los de siempre, tener algo que decir y que alguien pueda sacar partido de ello.

"Nunca es tarde", es una frase que uno dice cuando ha llegado a un limite insospechado, en el cual la torre de naipes, tan concienzudamente o tan azarosamente elevada, está punto de irse a tomar por saco con todo el equipo. Cuando has visto las orejas del lobo, como se dice comúnmente.

Todo esto viene dado por una situación límite, un año y 5 días de calendario donde tuve la ocasión de comprobar insitu día tras día lo que no quiero hacer de mi vida y eso en resumidas cuentas viene siendo vivir para trabajar.

Este año ha sido como una caída al vacío desde las mismísimas torre Eiffel en el que al comienzo de la caída descubres que te has equivocado de mochila y en vez del paracaidas has cogido la mochila de los víveres, una putada de las gordas, vamos. Y allí estas tu, cayendo raudo y veloz , sabiendo que si no te mata la caida lo va a hacer el golpe descubres que a determinada gente no le importa, es más colaboran cachondeandose de que te llevas una mochila llena de Phoskitos y no el paraca.El caso es que crees que hay un suelo, firme del cual no vas a pasar, pero no tardarás en descubrir que si hay más. ¡Coño sótanos!.Y allá caes tu hasta el mismo subsuelo gabacho sobrevives, si, no se si para bien o para mal, pero la haces. Esta metáfora me sirve para explicar el año, no la conclusión a la que llego, ahora va.

El caso es que el mundo laboral es perro, la vida en si más todavía y todavía hay algo más carbón que la vida y el mundo laboral, la propia gente que esta sometida a ambos. No sé si por comodidad o por qué se han amoldado a no solo reírse de uno, si tocarle las pelotas más si cabe y hacerle la vida mas imposible.

Total, que este año me ha servido para recapacitar, de momento aprender algo y a decidirme a pegarle otra vuelta a la ruleta de la suerte y decido cogerme los libros otra vez para escapar de la Torre Eiffel del rió Senna y de la madre que los ha de volver a zapatear a todos. Y como decía por ahí arriba nunca es tarde para hacer algo.




Ignacio López 2007

(Feliz año nuevo)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sinceramente, haces bien...

Me encanta como escribes, como te expresas.

Un beso, Nacho!