Ahora ya en pleno periodo vacional espero tener algún minutillo para sentarme delante del teclado con alguna idea y poder moldearla a gusto y poco a poco dar un pasito más hacia el final de toda esta historia aunque, siendo optimistas, haran falta más de dos generaciones para que alguien escriba aqui la palabras palabras , que feliz estoy con todo, sin sarcasmos e ironías claro.En fin,a lo que venía.
El caso es que estaba yo tan placidamente sentado a golpe de anochecer, asi como a las 20:30, en una mesa a la sombra de un chiringuito de playa fluvial contemplando la puestade sol a la par que blasfemaba por lo bajini, por las cosas de siempre; que si estos cabrones de alli, que si el mascachapas de allá, que si mi vida se puede mejorar, vamos, lo de siempre.El entorno se presteba a ello, poca gentuza, menos gente, tranquilidad aparente, un refresco y poco más.
Pues en medio de este cuadro, cuando uno empieza a mentar a la madre de los que tienen la mano larga para darle fuego al monte, la tranquilidad se desvaneció con un grito."¡Compame un hedado!". Y digo, un niño caprichoso,rubio y calculo que de unos 6 años-No un niño caprichoso no.Atencion amables espectadores, porque la cosa se calienta. A la negativa de su señora madre el niño insiste elvando más la voz y dice lo mismo pero descomponiendo las palabras en silabas y poniendose violento: "¡Com..pa...me..un...he...da...do!". Di que si pequeño cabrón, que tu madre te esta privando de un sulento bocado porque le da la gana. La madre intenta razonar que no, que despues no cena, que despues de cenar se lo compra...lo de siempre vamos.
En un arranque de rabia a la cuarta negativa, el muy Nerón coge un remo, de una barca hinchable de playa clasica , y lo alza como si fuera el mismimo Mel Gibson interpretando a William Wallace en Braveheart y suelta un "¡Com..pa...me..un...he...da...do!"con la mirada perdida, que me dejo frío. Digo no lo va a hacer, no le va a pegar...¡Plas!..... y solo se que como bajó el remo, aparecio un tio con pintas de oso por detrás y....¡plas, plas!....Y alli nadie suelta una lágrima, solo una mirada desafiante y un "jodeputa" que rapidamente el oso se la cambió por una ronda extra de palmadas. Aun con ronda extra, el pequeño Nerón se sienta, se cruza de brazos y mira desafiantemente al oso, a la madre ( que no sufrió daños) , a mi y a todo lo que le rodea, todo esto con una mirada de asesino que me asustó. Y yo intentando volver a lo mio reflexioné... Pequeño cabrón, llevas escrito Alcalá Meco en la frente.
Ignacio López (porque la vida es asi de bonita)
1 comentario:
JAJAJAJA..... k bien has descrito ese momento, hasta me he metido en él sin poder cerrar la boca ni un momento de la risa k me ha dado jajajaja , bueniiisimo, menos mal k de esos proyectos de terrorista no hay muxos :) un saludo anika.
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